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viernes, 19 de noviembre de 2010

CORRIGIENDO NUESTROS ERRORES


Una de las acciones importantes que los docentes tenemos que llevar a cabo es la evaluación y, dentro de ella, la corrección de los errores que comete nuestro alumnado. ¿Cómo corregimos dichos errores?

Nunca he sido partidario de llevarme las libretas de mi alumnado a casa para corregirlas y devolvérselas después. Por mi experiencia, en general, cuando lo hacemos así los chicos y chicas no se molestan en preocuparse de mirar cuáles fueron sus errores y las correcciones que les hicimos.

Prefiero las correcciones en directo, esas en las que les decimos a nuestro alumnado:

- Lee de nuevo la oración o frase que has escrito.

En la mayoría de los casos suelen darse cuenta de su error y lo corrigen. Prefiero un "mira de nuevo lo que has escrito" a "borra que lo tienes mal". En ambos casos saben que cometieron un error pero en el primer caso se lo indicamos de manera sutil y animamos a mejorar; en el segundo,  ya estamos pronunciándonos de modo negativo.

Otro tema diferente es el evaluar las causas de los errores, artículo de @luismiglesias que supuso un interesantísimo debate este verano pasado.

Podemos incluso buscar estrategias de autocorrección que quizás a nuestro alumnado les sirvan como aprendizaje a largo plazo:

Imaginemos que escriben una palabra con "n" delante de la "p". Se me ocurre que podríamos decirles que escribieron las letras en ese orden y vamos a intentar buscar alguna palabra con "np" en un texto. Les damos un libro en el que haya palabras con "mp" y les pedimos que busquen alguna con "np". Cuando digan que no han encontrado ninguna, les sugerimos que busquen con "mp". Al encontrarlas, concluiremos diciéndoles que no hallaron ninguna con "np" pues no existe ningún caso.

¿Retendrán de este modo dicha regla de ortografía? ¿Qué opináis?

jueves, 21 de octubre de 2010

“JUGANDO” A HACER CUENTAS

Las matemáticas no serán aburridas  planteadas como juego.

Para desarrollar la competencia matemática del alumnado, es básico el dominio de las operaciones elementales, que serán utilizadas en múltiples situaciones problemáticas a lo largo de su vida.

¿Cómo enfocamos la práctica de la suma en niveles iniciales en nuestras aulas?

No voy a descubriros nada nuevo sino el mostrar cómo se puede camuflar la realización de baterías de sumas para que los peques se sientan motivados en dicha actividad asumiéndola como un juego.

He dividido el grupo de clase en parejas y le he dado a cada una el siguiente material:

- 9 fichas de un juego (letras, dominó, regletas…)
- Lápiz
- Goma
- Folio en blanco


Descripción de la actividad:

Uno de los miembros de la pareja tomará las fichas que desee (un máximo de 9) y las distribuirá en dos grupos. Su compañero/a cuenta cuántas fichas hay en cada grupo, representa simbólicamente, en el folio, la operación suma de tal situación y realiza el cálculo. Por último, quien distribuyó las fichas en dos grupos, comprueba que la operación está bien efectuada.

De esta manera se pone en práctica un proceso fundamental, que es la FASE MANIPULATIVA, en pro de lograr la ABSTRACCIÓN.

Alternativamente, cambian los roles en el juego y quien representó y calculó la operación planteada es ahora el que “pone los deberes” al compañero.

Hemos logrado que la temporalización de la actividad sobrepase la media hora sin mostrar cansancio alguno ni aburrimiento por parte de nadie.

¿Baterías de sumas? Sí. Pero en edades tempranas, baterías de juegos.

sábado, 9 de enero de 2010

FUEGO AMIGO (DINÁMICA DE GRUPO) (Por Gregorio)


(Imagen de "UNIA")

Durante el pasado trimestre tuve el placer de desarrollar el Proyecto “Un blog en el aula”, con motivo de Escuela Tic 2.0 y que está disponible abiertamente en CEPINDALO.

Junto a @diegogg, @algarciadiaz y Andrés Egea, elaboramos nuestros respectivos proyectos, coordinados y dinamizados por @jlcastilloch. Como dinámica de trabajo, éste último propuso la técnica FUEGO AMIGO.

¿En qué consiste esta forma de trabajo? Cada cual elabora una actividad, proyecto, etc. Una vez realizados los bocetos, se exponen al resto del grupo para que sean objeto de análisis con el fin de hacer todas las correcciones o aportaciones posibles con tal de mejorar el producto. Quizás pueda resultar un poco “frustrante” el que se pongan pegas a tu trabajo, si tu capacidad de autocrítica es muy baja. Pero, en el caso contrario, la mejora que puede obtenerse es realmente extraordinaria.

Tiempo después de haber finalizado los proyectos volví a coincidir con José Luis Castillo en Almería, en la jornada de TACCLE. Creí que la denominación de esta técnica era de él pero me indicó que había que atribuirla a Ana Echarri. Asimismo, en dicho encuentro comentábamos con un profesor de Universidad de Portugal, cuyo nombre ya no recuerdo, esta forma de trabajo. Allí lo denominan TRIANGULACIÓN: lo realizado por alguien es supervisado y expuesto a mejoras por otras dos personas.

Inconscientemente, esta técnica estamos acostumbrados a usarla en las aulas. Cuando un alumno/a expone una idea suelen surgir otras que se oponen, apoyan o completan la inicial. El papel que debe desarrollar el docente es fundamental para que los lanzallamas no lleguen a quemar al alumnado.

Usemos el FUEGO AMIGO porque contamina poco el medio ambiente y puede dar bastante calor en nuestras aulas ahora que el frío pega más fuerte que nunca. No obstante, tengamos a mano nuestros “extintores”, por una buena productividad y práctica educativa.

 
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