sábado, 7 de junio de 2014

LA POLICÍA VISITA NUESTRO COLE

La Policía Local se presenta.

Una de las actividades a nivel de centro, que seguramente no olvidaremos en muy largo tiempo, se celebró esta semana pasada. Policías locales de Pulianas y Otura vinieron a nuestro colegio a mostrarnos algunas de las labores principales de su profesión.

Nos explicaron que, además de las multas de tráfico que han de poner para la seguridad de los conductores y peatones, hay otras muchas tareas que realizan a diario.


El perro, fiel compañero de la policía.

Los agentes vinieron acompañados de tres perros que hicieron las delicias de pequeños y mayores. La primera demostración que mostraron fue la de obediencia. El perro se tumba hasta que el dueño le indica que se levante, ladra, le sigue...


El perro pasa entre las piernas del policía.

La docilidad de estos animales permite entrenarlos para que obedezcan órdenes. En este caso, el agente va caminando y el perro pasa continuamente por debajo de él. Seguro que costó trabajo adiestrarlo pero con tesón se consiguen las cosas. Muchísimos aplausos por parte del alumnado.


Simulacro de un robo.

Otra demostración que gustó muchísimo fue el simulacro de un robo. Un agente, usando un traje especial para protegerse de la mordedura del perro, simuló haber robado un bolso a una chica y salió corriendo con él. A la orden de otro agente, el perro se lanza en persecución del ladrón.


El perro consigue atrapar al ladrón.

Tras esa persecución, el perro muerde el brazo del ladrón y consigue detenerlo.


Finaliza la operación de captura.

Después de la mordida, el perro logra inmovilizar al caco, lanzándolo al suelo y logrando su detención por parte de los agentes.


¡Qué gran salto!

Los perros nos demostraron sus grandes habilidades, saltando un obstáculo a bastante altura, montándose en el techo del coche... Una agilidad increíble para poder acceder a lugares que presentan dificultad para los agentes.


Localización de sustancias prohibidas.

Para finalizar esta actividad, los agentes ocultaron en la matrícula del vehículo sustancias prohibidas. El perro, con su desarrollado olfato, logra localizar la droga y marca el punto exacto para que el policía proceda recoger dicha sustancia.

Tras la actividad fui preguntando a los chavales qué les gustaría ser de mayores y...

¡Todos quieren ser policías!

Agradecimientos a Carmen, la jefa de estudios, por haber gestionado la realización de esta actividad en el centro y, por supuesto, a los policías locales que nos hicieron disfrutar de una actividad inolvidable.

 
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