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miércoles, 5 de octubre de 2016

¿Alumnado gritón? (#pedagotécnica 9)

Alucino al conocer que hay alumnos que les gusta gritar

- ¡Maestro, maestro!
- ¿Qué ocurre?
- Que ***** está gritando y me molesta.

De pronto se detiene la clase y entramos en el debate sobre los gritos en clase.

- Chicos, chicas. No debemos gritar porque a nadie le gusta gritar.
- ¡Pues a mí sí!
- ¡Y a mi!
- ¡A mí también! -añade un tercero.
- ¿Cómo? ¿Que os gusta gritar? -pregunta asombrado el maestro!
- ¡¡¡Siiiiiií!!! -varias voces al unísono!
- ¡No me lo puedo creer! ¿De verdad os gusta gritar?

Y varias pequeñas cabezas asienten sonriendo.

¡Ufff! ¡Qué situación! ¿Qué hace ahora un docente ante este panorama?

Sobre la marcha, porque la improvisación es fundamental a veces en educación, se habla sobre el tema de los gritos y el maestro, en vez de prohibirlos llega a alcanzar un trato. 

- ¡De acuerdo! Si os gusta gritar, vais a disfrutar porque os voy a dejar hacerlo!

No os lo cuento. ¿Por qué no lo veis y oís?


El trato con el alumnado sobre no gritar en clase.

Parece que están convencidos. La clase transcurre con normalidad, sin más gritos. Y hemos de añadir que los gritos han cesado durante las 3 semanas siguientes a los hechos.


A veces la prohibición no es el mejor remedio


Ya llegó el turno del recreo y me llevo fuera del centro, a un polideportivo que hay al lado, a aquellos cuatro que disfrutan chillando para cumplir mi parte del trato. La maestra Leticia me ve salir con ellos y me dice.... ¡Maestro, estás loco! Jajajaa.

Salimos y llegamos al polideportivo.

- ¡Chicos, a disfrutar! ¡Venga! A gritar todo lo que podáis.

En un minuto se han cansado y se callan.

- ¡Pero bueno! ¿No os gustaba gritar? ¿Ya está? ¡Vamos! ¡Que se note que os gusta gritar!

Y así los tengo durante 5 minutos que se les hacen eternos. Sus gargantas no pueden más. El nivel de emisión de gritos ha alcanzado su límite. No pueden más.

- ¿Os habéis cansado ya de gritar?
- ¡Sí!
- Vámos a clase. 

Pero antes de volver al colegio....

- Vamos a hacer otra promesa!


La promesa final tras los gritos

Grabamos otro vídeo. Esta vez prometen no gritar en el colegio. Se van a jugar durante el recreo. 

- Si algún día tenéis otra vez ganas de gritar, me lo decís y os traigo de nuevo.

Han pasado ya 20 días de aquello y aún no han pedido volver a gritar.

Esta es mi #pedagotécnica 9: Si deseamos evitar que grite el alumnado lo logramos con diálogo y dejándoles gritar estratégicamente en vez de prohibírselo.

                                                                                                                                                                                                       


jueves, 4 de junio de 2009

CONFLICTOS ENTRE PADRES/MADRES E HIJOS/AS (Por Francisco Salmerón)


Nosotros vivimos en familias. Nuestros padres y madres nos obligan a muchas cosas. Por ejemplo: nosotros queremos animales y nuestros padres no quieren porque luego los tienen que cuidar ellos, no nos dejan salir a la calle porque nos dicen a una hora y nosotros venimos a otra…

Para que nuestros padres y madres no se enfaden, cuando te dicen una cosa, hazla y te harán más los gustos.

Los conflictos se pueden solucionar con el diálogo, poniendo parte de los dos lados: los niños/as que no salgan tanto y que los padres y madres no sean tan exigentes.

viernes, 14 de noviembre de 2008

EDUCACIÓN EN LA CLASE (Por Bernardo)


Hace unos días, cuando entramos en clase, el maestro nos regañó porque nosotros nos peleábamos. Perdimos un rato de matemáticas por educarnos: nos estábamos diciendo cosas que habíamos hecho.

El maestro se enfadó con todos. Nos dijo que lo primero era la educación. También dijo que como siguiéramos peleándonos la madre o el padre del que ha pegado se iban a pelear con los padres del hijo/a al que le habían pegado y se enfadarían.

Lo que habíamos hablado en la clase de la educación es mejor cumplirlo porque si no, no sabéis lo que pasaría. Pero algunos niños y niñas no lo cumplen. Para ellos no sirvió el cuarto de hora que perdimos de matemáticas por la educación.

¿Cómo se pondrán los padres del niño o niña al que le hayan pegado?

¡No lo quiero ni saber!

 
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