Halloween es una costumbre de América. En Halloween, por la noche, todos los niños y niñas del colegio salimos a pedir chucerías o caramelos. Algunos llevaban huevos y tomates por si no nos daban cosas, se las tirábamos.
Todos los niños nos repartimos por todo el pueblo. Algunos niños dijeron que llevaban cámaras de fotos. Al final no se la llevó ninguno. Como el maestro lo celebró con sus amigos/as e hizo fotos, aquí debajo nos deja una presentación. (Leed antes su blog para que lo entendáis).
Al final nos reunimos en un sitio y nos comimos todo lo que teníamos. Yo me vestí de momia y algunos se vistieron de Drácula, de bruja...
Nota del maestro:
¿No creéis que el llevar huevos y tomates es forzar a alguien para que os dé algo sin querer? Creo que hicisteis mal porque en Abrucena hay buena gente y seguro que os dieron chucherías y caramelos por propia voluntad y sin amenazas. Estamos ya en sexto y va siendo hora de que vayamos demostrando que la cabeza está sobre los hombros. Divertíos pero sin molestar a nadie. ¡Pensadlo un poco!